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Hoy en día escuchamos con frecuencia que para ser un buen empleado o un buen líder, “lo más importante es la actitud”. Pero ¿qué significa?, ¿cómo se refleja en un buen líder? y ¿cómo se puede tener buena actitud en la vida diaria?

En el presente artículo abordaremos estas preguntas con el fin de entender cómo tener buena actitud y así ser un buen líder y un buen empleado, requisitos actuales para insertarse en la vida laboral.

 ¿Qué es la actitud?

Es la disposición para comportarse u obrar. En otras palabras, es un procedimiento que conduce a una manera particular de actuar; se practica en el día a día y está ligada a los hábitos y costumbres de una persona. También se considera como un sistema de valores y creencias que permanecen a lo largo del tiempo en un individuo o grupo de personas, lo cual los predispone a reaccionar de maneras específicas.

La actitud de una persona normalmente se caracteriza o califica por medio de adjetivos, por ejemplo: actitud positiva, negativa, crítica, filosófica, etc. Asimismo,  se diferencia de la aptitud, pues la aptitud es la capacidad o facilidad que ya se ha desarrollado, mientras que la actitud de una persona es la voluntad de esta para desarrollarse o realizar ciertas acciones.

¿Cómo se refleja la actitud en un líder?

La actitud de un líder se nota en el tiempo y esfuerzo que pone para lograr sus objetivos. Los psicólogos recomiendan que los líderes establezcan pequeños objetivos diarios para alcanzar una meta a largo plazo, lo cual requiere dedicación y paciencia. Dichos objetivos diarios deben incluir a los colaboradores o compañeros de área, de manera que el trabajo se delegue a los demás de acuerdo con sus intereses y habilidades; estas acciones generan respeto hacia el líder por parte de los colaboradores y al mismo tiempo fomenta la confianza del líder en sus colegas.

La actitud de un buen líder es de apertura, de estar dispuesto a escuchar las opiniones de los demás y probar nuevos planes de acción. Al mismo tiempo, un líder con actitud de apertura está de acuerdo en fomentar la creatividad y motivar la autonomía de los colaboradores, de forma que estos trabajen de la manera que consideren más cómoda. Esta implica aceptar cuando los colaboradores cometen errores y ayudarlos a aprender de ellos. Por otra parte, también conlleva reconocer a los colaboradores cuando tienen buenas ideas o logran cumplir con sus objetivos y tareas.

¿Cómo aplicar la actitud en la vida diaria?

Mantener una actitud positiva en la vida diaria requiere de mucha constancia y esfuerzo, por ello recomendamos las siguientes acciones:

  1. Identificar las situaciones difíciles e intentar actuar de la mejor forma posible en ellas, tomando en cuenta todas las variables que intervienen
  2. Valorar las cualidades propias y no dejarse llevar por los errores cometidos en el pasado
  3. Aprender a buscar ayuda y apoyo en las personas de confianza
  4. Hacer lo posible por llevar una vida equilibrada entre el trabajo y la ociosidad
  5. Ser agradecido con los demás cuando te ayudan o te acompañan y evitar reclamarles cuando no cumplen tus expectativas

Con estas recomendaciones puedes practicar en mejorar tu actitud todos los días y así volverte un gran ejemplo para ti, tus colaboradores y quienes te rodean.

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