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Hoy en día escuchamos con frecuencia que para ser un buen empleado o un buen líder, “lo más importante es la actitud”. Pero ¿qué significa?, ¿cómo se refleja en un buen líder? y ¿cómo se puede tener buena actitud en la vida diaria?

En el presente artículo abordaremos estas preguntas con el fin de entender cómo tener buena actitud y así ser un buen líder y un buen empleado, requisitos actuales para insertarse en la vida laboral.

 ¿Qué es la actitud?

Es la disposición para comportarse u obrar. En otras palabras, es un procedimiento que conduce a una manera particular de actuar; se practica en el día a día y está ligada a los hábitos y costumbres de una persona. También se considera como un sistema de valores y creencias que permanecen a lo largo del tiempo en un individuo o grupo de personas, lo cual los predispone a reaccionar de maneras específicas.

La actitud de una persona normalmente se caracteriza o califica por medio de adjetivos, por ejemplo: actitud positiva, negativa, crítica, filosófica, etc. Asimismo,  se diferencia de la aptitud, pues la aptitud es la capacidad o facilidad que ya se ha desarrollado, mientras que la actitud de una persona es la voluntad de esta para desarrollarse o realizar ciertas acciones.

¿Cómo se refleja la actitud en un líder?

La actitud de un líder se nota en el tiempo y esfuerzo que pone para lograr sus objetivos. Los psicólogos recomiendan que los líderes establezcan pequeños objetivos diarios para alcanzar una meta a largo plazo, lo cual requiere dedicación y paciencia. Dichos objetivos diarios deben incluir a los colaboradores o compañeros de área, de manera que el trabajo se delegue a los demás de acuerdo con sus intereses y habilidades; estas acciones generan respeto hacia el líder por parte de los colaboradores y al mismo tiempo fomenta la confianza del líder en sus colegas.

La actitud de un buen líder es de apertura, de estar dispuesto a escuchar las opiniones de los demás y probar nuevos planes de acción. Al mismo tiempo, un líder con actitud de apertura está de acuerdo en fomentar la creatividad y motivar la autonomía de los colaboradores, de forma que estos trabajen de la manera que consideren más cómoda. Esta implica aceptar cuando los colaboradores cometen errores y ayudarlos a aprender de ellos. Por otra parte, también conlleva reconocer a los colaboradores cuando tienen buenas ideas o logran cumplir con sus objetivos y tareas.

Ejemplo de un líder con actitud

Sin duda alguna, los políticos que han transcendido en la historia, como Nelson Mandela o Gandhi son ejemplos de líderes con actitud positiva, pues tuvieron la fortaleza para luchar por una causa específica.

Sin embargo, también los deportistas son ejemplos claros de líderes con
actitud positiva.
Michel Jordan resalta por su dedicación y esfuerzo para sobresalir en el basquetbol. Su fama y liderazgo no son una casualidad, sino el fruto de su actitud positiva.
Este jugador de baloncesto, el más famoso del mundo, nació en nueva York en 1963 y a los pocos años se mudó a Carolina del Norte. Se interesó por los deportes y durante su juventud practicó fútbol americano, béisbol y basquetbol.

Durante su juventud tuvo que afrontar varios retos, pues no era considerado un buen basquetbolista en su escuela, de hecho constantemente lo relegaban. En la universidad decidió estudiar Geografía y para sustentar sus estudios recibió una beca deportiva.

James Worthy, otro de los mejores basquetbolistas del mundo, fue su principal rival en la universidad, pero el esfuerzo de Michel Jordan llamó la atención cuando gracias a él el equipo de su universidad ganó la final del campeonato.

Al comenzar su vida profesional en la NBA tuvo que luchar para ser aceptado en un equipo. Además, durante el segundo año de su carrera sufrió una lesión, por lo que su futuro como basquetbolista se veía incierto.

La actitud positiva de Michel Jordan lo ayudó a resurgir para ser el jugador estrella de los Bulls de Chicago. Su vida fue reconocida y su trabajo elogiado durante varios años , hasta que su padre murió.

Esta pérdida lo hizo bajar su rendimiento y dejar pasar algunas oportunidades, por lo que pronto decidió retirarse. Este deportista de alto rendimiento intentó incursionar en el béisbol, pero no tuvo tanto éxito.

Años después volvió al basquetbol y reafirmó que era el mejor jugador de todos los tiempos, pues cuando se reintegró a su equipo volvió a ganar el anillo del mejor jugador de la temporada.

Opuesto a la actitud

Cuando hablamos de empresarios o emprendedores es importante reconocer siempre lo que transmiten. Hemos platicado cómo los líderes saben buscar nuevas ideas, tener iniciativa y mucho entusiasmo, pero ¿qué es lo opuesto a la actitud?

La actitud, por sí misma, es como nos comportamos o cuál es nuestro estado de ánimo frente a las situaciones, pero en este caso expondremos el opuesto a la buena actitud, la cual sería la mala actitud.

Esto puede traducirse en desánimo, pesadez, indiferencia, “mala gana” al momento de hacer las cosas o mostrarse cerrado a mejoras o ideas.

Todo esto son el opuesto a una buena actitud y llevarán a que el negocio no despegue, pues le será difícil conectar con su equipo y con los nuevos clientes. Hay que evitarlo para garantizar el éxito del negocio.

Obstáculos de la buena actitud

¿Por qué no habríamos de tener buena actitud durante un emprendimiento? Principalmente hay 3 rasgos que debemos considerar y que pueden entorpecer el mejor desarrollo de la buena actitud e incluso detener su manifestación.

Riesgos. Tomar riesgos es algo muy incierto cuando se está emprendiendo e incluso cuando ya se cuenta con una empresa consolidada. Ante el reto que presenta la responsabilidad que se asumirá es común que los emprendedores muestren desánimo o mala actitud. ¡Evítalo! Es importante mantener en todo momento una buena actitud.

Balance. Es difícil equilibrar el tiempo entre familia, pareja y negocio, en todo momento. Por ello lo mejor es hacerte de herramientas que te ayuden en tu productividad como calendarios en línea, aplicaciones de notas o sistemas que te ayuden a mantener el frágil balance entre estas áreas, evitando así el desánimo que pueda presentarse si alguna de estas partes es descuidada.

Cambio. De la mano del primer punto nos encontramos con lo complicado que llega a ser adaptarse al cambio. Hay veces que debemos innovar y esto además de ser un riesgo implica un cambio en la forma en la cual se había trabajado hasta el momento. ¡Mantén una buena actitud! Es importante creer en uno mismo para encontrar la forma de continuar y crecer nuestro proyecto.

Razones para desarrollarla

¿Por qué es conveniente desarrollar la actitud? Los beneficios de una buena actitud se reflejan en numerosos puntos, de los cuales destacaremos 3 principales:

  • Con una buena actitud lograremos que nuestra empresa despegue y se mantenga
  • Es auxiliar en el desarrollo de sistemas internos y de un buen trabajo en equipo
  • Ayuda a mantener tus objetivos definidos, lo cual le brinda estabilidad a la empresa

Cómo desarrollar la actitud positiva

Ya que se han mencionado más arriba los puntos más importantes para que surja el desánimo, te daremos 5 tips específicos para que desarrolles una buena actitud y encuentres cómo mantenerla sin importar la situación. ¡Conoce cómo!

  • Formación. La capacitación continua tuya y de tu equipo garantizará que siempre puedan encontrar soluciones y herramientas donde otros pueden ver problemas. Valora en todo momento ampliar el conocimiento y te ayudará a mantener una excelente actitud sobre tu emprendimiento.
  • Perseverancia. El equivalente a la buena actitud que tiene asegurado el éxito es la perseverancia. No importa cuántas veces falles o qué tan escarpado sea el camino, mientras mantengas el paso con una buena actitud y buscando herramientas útiles el único resultado posible es el éxito y llegar a la cima.
  • Metas. No se puede celebrar un resultado si este no era claro desde el principio. Es importante establecer metas específicas y positivas que ayuden a comprometerte con el proyecto y puedas identificar lo que vas logrando en todo momento.
  • Delega. Es imposible mantener el equilibrio en tu vida si intentas hacerlo todo. Aunque al principio es la única manera, ve formando tu equipo poco a poco y, con la mejor actitud, apóyate en ellos cuanto sea posible. Te ayudará a tener siempre una buena actitud.
  • Liderazgo. Destacar y mostrar el liderazgo son excelentes tarjetas de presentación, fruto de una buena actitud en el negocio y en la vida. No te limites y reconoce todo lo que puedes lograr cuando eres entusiasta y no le temes al liderazgo. Además, la iniciativa es parte de un buen líder y es otro requisito para conseguir las metas propuestas.

Todo puede resumirse al recordar que un emprendedor o empresario exitoso se mantienen en capacitación constante, no abandonan el camino, asignan y persiguen sus metas sin cansancio y cuentan con un gran equipo en el cual confían.

Este resultado de la buena actitud empresarial son garantía de un camino muy positivo para el negocio que mantendrá la marca en un buen lugar sin importar las situaciones que lo rodeen.

¿Dónde saber más sobre la actitud?

John C. Maxwell publicó el libro El ABC de la actitud. En este libro podrás encontrar los conceptos más básicos sobre este interesante tema.

Por otra parte, Carlos Alonso escribe en El Poder de la Actitud a qué se refiere esta importante palabra y cómo desarrollarla. Además de más ejemplos sobre personas reales que gracias a su actitud han alcanzado el éxito.

Finalmente, Lucy Lara en Imagen, Actitud y Poder nos recuerda la importancia de las decisiones del día a día. En su libro presenta una reflexión sobre la actitud que debemos tener ante los retos y las adversidades.

¿Cómo aplicar la actitud en la vida diaria?

Mantener una actitud positiva en la vida diaria requiere de mucha constancia y esfuerzo, por ello recomendamos las siguientes acciones:

  1. Identificar las situaciones difíciles e intentar actuar de la mejor forma posible en ellas, tomando en cuenta todas las variables que intervienen
  2. Valorar las cualidades propias y no dejarse llevar por los errores cometidos en el pasado
  3. Aprender a buscar ayuda y apoyo en las personas de confianza
  4. Hacer lo posible por llevar una vida equilibrada entre el trabajo y la ociosidad
  5. Ser agradecido con los demás cuando te ayudan o te acompañan y evitar reclamarles cuando no cumplen tus expectativas

Con estas recomendaciones puedes practicar en mejorar tu actitud todos los días y así volverte un gran ejemplo para ti, tus colaboradores y quienes te rodean.