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Justicia

Justicia

En otros apartados dentro de Estilos de Liderazgo hemos tratado algunas de las cualidades individuales que un buen líder o un buen empleado debe desarrollar.

Sin embargo, uno de los valores más importantes para ser un buen líder es actuar de manera justa. La justicia es un valor social, más que individual, por ello esta cualidad se diferencia de las demás.

¿Qué es la justicia?

Esta se refiere a la aplicación correcta de las normas y a la distribución equilibrada de los bienes y valores dentro de un grupo social.

Este valor es eminentemente social, pues más que ser la cualidad de un líder o de un empleado se refiere a la manera en la cual se relacionan dos personas.

Cuando un líder fomenta la justicia, entonces logra dar a cada miembro del equipo lo que le corresponde de acuerdo con sus méritos, necesidades y aportes a la sociedad o al grupo de trabajo.

¿Cuál es el opuesto a la justicia?

El líder injusto es el opuesto al líder justo. Se sabe cuando un líder es injusto porque da prioridad a algunos miembros del equipo sobre otros.

Normalmente, un líder de este tipo dará preferencia a las personas más cercanas a él o ella, así como a los proyectos que le traigan más beneficios personales.

Otra característica de un líder injusto es que no se apega a valores o criterios específicos, sino que los cambiará según le acomode o según las circunstancias.
Si un líder injusto guía a un equipo se darán consecuencias negativas en una empresa; por ejemplo, no generarán confianza en los empleados, no premiarán los esfuerzos de manera equitativa y mucho menos trabajarán en equipo.

Son muchas las desventajas de un liderazgo injusto en una compañía.

¿Cómo se refleja en un buen líder?

Sabemos que un líder es justo cuando vive de acuerdo con sus principios y valores.

En pocas palabras, un líder que actúa bajo el principio de la justicia refleja coherencia entre sus pensamiento, palabras y acciones.

Además, un líder justo es equitativo al momento de tomar decisiones, es decir, piensa en las repercusiones que sus decisiones pueden traer a los demás miembros de la empresa y no sólo en los beneficios que puede brindarle a él.

En cuanto al trato con los demás, un líder justo trata con equidad a todos los miembros de su equipo sin importar las afinidades personales o relaciones estrechas o lejanas que mantenga con los demás; de la misma forma, establece salarios justos, los cuales acompaña de agradecimientos y reconocimientos cuando es necesario.

Por otro lado, cuando trata con los clientes el líder acepta y rechaza los proyectos de acuerdo con los valores y objetivos de la empresa, sin preferir o beneficiar a algunos clientes sobre otros.

Razones para desarrollar la justicia

¿Por qué ser un líder justo? Al ser un líder justo crearás un ambiente virtuoso en el que todos los empleados, sin importar su posición o puesto en la empresa, se sentirán cómodos de realizar su trabajo y, sobre todo, al contribuir con ideas que aporten valor al equipo.

Además, al ser justo se creará un ambiente de competencia sana en el que cada miembro del equipo se esforzará al máximo en sus responsabilidades con el fin de realizar exitosamente sus tareas y crecer profesionalmente en un mediano plazo.

La mejor recompensa de ser un líder justo es que los miembros de tu equipo se sentirán motivados y podrán colaborar uno con otro sin mayores complicaciones.

Esto facilitará el cumplimiento de las metas, la calidad de los proyectos será óptima, ayudará a que el equipo se adapte a los cambios externos e internos y también favorecerá la resolución de problemas.

¡Hay muchas ventajas de ser un líder justo!

Consejos para ser más justo con tu equipo

El principal consejo para ser un líder justo es establecer normas que funcionen como guía en varios casos.

Por ejemplo, algunos casos pueden ser para trabajar en equipo, para determinar cuándo se cumple una meta y cuándo no, así como para tomar la decisión de si los colaboradores están preparados para un ascenso o para guiar un nuevo proyecto.

Estas normas deben ser lo más claras y sencillas posibles y de preferencia establecerse de manera colaborativa. ¡Y claro! Los criterios que se establezcan deben ser respetados en todo momento.

Aunado a esto, para ser un líder justo es importante ser transparente. Para  ello, se debe compartir la información con todo el equipo, hacer juntas de retroalimentación y propiciar la participación de todos los integrantes en los proyectos.

¿Cómo aplicarlo en la vida cotidiana?

Para ser más justo, hay algunas cosas específicas que se pueden hacer, por ejemplo:

  • Decir la verdad en todo momento
  • Tener en mente cómo las decisiones tomadas afectarán a los demás
  • Aceptar las repercusiones de las decisiones tomadas y las acciones realizadas
  • Pedir a los demás que realicen las acciones que les corresponde y no más
  • Aplicar las mismas normas a todos los empleados
  • Establecer reglas claras y darlas a conocer a todos
  • Disculparse cuando se cometan errores

Finalmente, es importante tratar a los demás tal y como te gustaría que te trataran a ti si estuvieras en su lugar.

Debes saber también que desarrollar cualidades como la simpatía y la humildad te ayudarán a ser más justo con tus empleados, socios, clientes y compañeros de trabajo.

¡Es un gran beneficio para todos!